domingo, 3 de mayo de 2009

Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración interinstitucional

En esta ocasión quisiera redactar este texto en un tono personal que me facilitará el abordar algunos temas al mismo tiempo que expresar mi postura en relación a ellos.

Comenzaré este escrito con una alusión al título del capítulo 12 del libro “Tecnología educativa”. El título empieza con la palabra “Administración”, esta palabra hace referencia a “la que cuida de…” “se encarga de resolver…” “la que tiene a su cargo…” (Diccionario de la lengua española 2001)y en todos estos vocablos se observa que la Administración trata con algo que ya existe previamente; es decir se administra lo que ya fue creado por otros. Podría surgir, como ejercicio de metacognición, el preguntarse por qué la autora no eligió iniciar su texto con la palabra “creación” o 2elaboración” y se entiende que el artículo aborde el tema de la CUDI, quién al parecer se encarga de administrar los objetos de aprendizaje (OA), que sean elaborados previamente, de manera conjunta, por instituciones que pertenecen a esta Corporación.


La autora, María Soledad Ramírez, utiliza el siguiente esquema para estructurar su texto:
1. Experiencia de colaboración
2. Trabajo interinstitucional
3. ¿De qué hablamos cuando hablamos de objetos de aprendizaje?
4. ¿Cómo se pueden administrar los objetos de aprendizaje?
5. Las tecnologías de la información
6. Metadatos y estándares para la disposición de objetos de aprendizaje en plataformas repositorios o contenedores
7. Retos y perspectivas en el trabajo interinstitucional de objetos de aprendizaje

De estos apartados retomaré el número 4, por la relación directa que tiene con el título y porque en el se declara ¿Qué se entiende por administrar un objeto de aprendizaje?

Y para ello divide este tema en tres apartados:
a) Principio orientadores
b) Dos grandes componentes
c) Generación y gestión del OA

Y la pregunta para mi, como profesor (sin una visión como administrador sería) ¿en que se relacionan estos tres tópicos con el tema de la administración?
La respuesta podría encontrarse en qué es lo que se debe cuidar (retomando la definición de administración como “la que cuida de…”) en un objeto de aprendizaje
Que sea integrador, autocontenible, reutilizablecalsificable. Que esté conformado por un componente pedagógico y uno tecnológico y que se diseñado por diversas miradas. Si fuera así, entonces, entiendo que la Corporación esta encargada de vigilar que los OA, cumplan con estas características.

De la lectura de este capítulo me parece encontrar dos grandes pendientes: la cultura de colaboración y la necesidad de estándares que permitan gestionar, ubicar y evaluar con facilidad a los OA.

En cuanto a la cultura de colaboración, me parece interesante el hecho de que Universidades privadas conformen una red de apoyo mutuo para la investigación, innovación y desarrollo tecnológico para el fortalecimiento de programas educativos. Regularmente la educación tradicional fomenta el esfuerzo individual como valor supremo del éxito educativo. La experiencia que es narrada en el capítulo contradice absolutamente esta premisa, al ponderar el trabajo colaborativo, el esfuerzo conjunto como la posibilidad de crear y aprender juntos, al mismo tiempo que se mejora en capacidades individuales.

Referencia

Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2008) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa. (Capítulo 12)

Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos

Al inicio del capítulo 13 “Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos” el autor aborda el tema de la confianza, como un tópico central y delicado en toda evaluación, presencial o no.

Menciona por ejemplo, la confianza en el sistema que al generar este mecanismo, asume que debe existir un filtro social que valore y permita a los más destacados acceder a determinadas funciones o privilegios; o en caso contrario impedir que aquellos que no presenten las cualidades requeridas no defrauden a la sociedad. Se asume también como implícita en toda evaluación, la capacidad del evaluador para asignar calificaciones justas a los evaluados y al evaluado le queda el asumir que la evaluación es un mecanismo eficaz que le asegura la consecución de algunos objetivos primordiales en su vida.

Es pues, la evaluación un mecanismo social que pretende seleccionar a los más indicados para determinada labor en la sociedad. Es por ello que la evaluación misma es cuestionada (metaevaluación) en el sentido de su eficacia y certidumbre en evaluar lo que dice que evalua.

En este texto el autor destaca 7 prácticas de evaluación en las que se utilizan recursos tecnológicos:

1. Exámenes presenciales
2. examen en forma virtual
3. asignar trabajos
4. foros asincrónicos de comunicación
5. medios sincrónicos de comunicación
6. autoevaluación
7. coevaluación

En todas estas modalidades se evalúan sus virtudes y desventajas, y se agrega la reflexión sobre el uso de recursos tecnológicos en estos tipos de evaluación.

Por ejemplo en el examen presencial su elemento central es el control de la identidad del sustentante, pero presenta las desventajas del elevado costo y poca flexibilidad en el momento de su aplicación (fechas, horarios o sedes).

El examen virtual, es un instrumento que se aplica por medio de una plataforma tecnológica, lo que le da flexibilidad en el momento de su aplicación (el estudiante decide entre una gama de fechas, la que más le convenga) y existe la posibilidad de generar distintos instrumentos de evaluación que brindan confianza al evaluador, al no repetirse el mismo examen en todos los casos, con todos sus alumnos.

Asignar trabajos es una más de las siete prácticas, cuyo énfasis descansa en el diseño previo y profesional de actividades de aprendizaje, por parte del profesor; en cuanto al alumno su principal ventaja es que fomentan un aprendizaje autodirigido que en la mayoría de los casos satisface algunas necesidades de capacitación. La principal desventaja es el tiempo que estas actividades requieren para su revisión.

Otra práctica es la de evaluar el desempeño en foros asincrónicos, en este caso se evalúa un proceso de interacción, el cual puede ser evaluado por medio de un índice de frecuencias de participación y también por la calidad de las mismas; la principal desventaja es la dificultad para dar seguimiento oportuno a las interacciones de los alumnos. El seguimiento y las facilidades que al docente se le ofrezcan para llevarlo a cabo, es una de las áreas de oportunidad para las plataformas tecnológicas.

Aunque evaluar el aprendizaje por medio de foros sincrónicos de interacción, es otra posibilidad, que además permite corroborar la identidad del evaluado, es también la menos viable en varios sentidos; requiere que la evaluación sea de uno a uno, lo cual llevaría un tiempo demasiado largo para evaluar al total de alumnos del curso, no es flexible en horarios y depende del tipo de conexión que se utilice.

La autoevaluación es una opción que se visualiza como un área de oportunidad en el sistema de evaluaciones, reivindica la confianza que debe existir entre evaluados y evaluadores, requiere de un proceso de reflexión en cuanto a los esfuerzos realizados y el alcance o no de los objetivos. Pero debido a que descansa en un aspecto que es totalmente humano, la confianza, tiene en esta su fortaleza principal o su debilidad más grande.

La última de las prácticas que se abordan en este capítulo 13, es la coevaluación, la cual, si bien trae consigo un ahorro de tiempo y aspectos cognitivos y afectivos, también puede acarrear dos aspectos negativos, el canibalismo académico y la piedad académica, los dos igual de nocivos para toda evaluación porque en ambos los resultados se deben a cuestiones de índole personal y no sólo se evalúan como debiera ser: “la calidad del trabajo” y la “contribución al logro de objetivos”.

Todas estas prácticas presentan algo en común: la intención de “apreciar el grado en que los alumnos han logrado los objetivos de aprendizaje”

Como conclusión me quedo con el mensaje que el autor comunica a cerca de la confianza: es tan difícil y complicado no confiar en nadie, como el confiar en todos, la pregunta en todo caso sería ¿Entonces en quien confiar? Si lo situamos en un asunto puramente relacional, ¿Entonces cuando confiar? Si lo situamos en un asunto de contexto ¿Entonces para que confiar? Si la respuesta la deseamos encontrar en un asunto puramente procedimental.

Referencia

Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2008) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa. (Capítulo 13)

Acciones de diseño y compartiendo diseños

Para exponer los dos últimos textos: “Acciones de diseño y desarrollo de objetos educativos digitales: programas institucionales” Y el segundo: Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos educativos abiertos. He decidido utilizar dos formas de presentación, una de ellas,es un texto escrito, en el que se comentan las ideas expuestas en ambos y la otra presentación es un video corto en el que se conjuntan las dos temáticas: Acciones de diseño y el compartir estas acciones de manera formal y como parte de una cultura que generaría nuevas perspectivas. Inicio con el video, que mostrará el cómo estos temas se encuentran en un punto: los “Nuevos escenarios de aprendizaje”





Esta forma de presentarlo obedece a la temática que ambos abordan diseño y desarrollo de objetos educativos, y lo que tiene que ver con estas palabras. Las nuevas prácticas pedagógicas requieren de una infraestructura distinta, por ejemplo, de comités de decisión, comisiones técnicas, cordinadores de grupo, expertos en aplicación de las TIC, productores gráficos, audiovisuales, programadores, desarrolladores, asesores en accesibilidad, asesores en propiedad intelectual. (Gértrudix, 2007 pp. 19-20)

Requieren además de estándares que permitan disponer de información que facilite la utilización de los objetos educativos digitales; y finalmente esta estandarización es requerida en pos de compartir, reusar dichos objetos, Sin embargo surge una necesidad más: no solo compartir objetos sino el conocimiento; el cómo del proceso de producción.

El cambio esta en compartir no solo resultado final sino los detalles valiosos sobre el paso de la teoría a la práctica (Silicia, 2007 p. 26) Y concluyo retomando esta idea: El compartir. La labor docente implica la convivencia diaria con una cantidad importante de alumnos, pero se considera como fuera de la labor docente que amerite un reconocimiento formal, el intercambio de experiencias con los pares.

Este intercambio muchas veces es buscado por unos cuantos, por ejemplo, en un caso concreto los estudiantes de este curso; compartimos pero esta labor no es considerada parte de nuestra labor docente. Requiere de una voluntad ferrea, interesada en aprender y autodirigida. La gran mayoría de instituciones educativas exigen el desarrollo continuo de su personal pero no lo promueven en los mismos términos. Pero aún así, aquí estamos, aprendiendo y compartiendo. Lo mejor de todo es que al compartir con los compañeros y con la institución educativa, el Tec, en este caso; aprendemos, crecemos y valoramos más nuestra labor como docentes.

Referencias

Gértrudix Barrio, M., Álvarez García, S., Galisteo del Valle, A., Gálvez de la Cuesta, M. C. y Gértrudix Barrio, F. (2007). Acciones de diseño y desarrollo de objetos educativos digitales: programas institucionales. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 14-25.Recuperado el 22 de abril de 2009 de http://www.raco.cat/index.php/RUSC/article/view/58131/68223. Silicia, M.A. (2007).

Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos educativos abiertos. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 26-35. Recuperado el 22 de abril de 2009 de http://www.uoc.edu/rusc/4/1/dt/esp/sicilia.pdf.